Román Mendoza was invited to participate in the 36th Summer School at the Universidad Complutense de Madrid to address the impact of AI on creativity, language learning and education.
The Summer School at San Lorenzo de El Escorial is a long-standing academic program held each summer. It brings together leading academics, policymakers, professionals, and students for lectures, debates, and seminars on current issues in science, technology, culture, economics, law, and public policy. Set in the historic town of San Lorenzo de El Escorial, the program provides a unique environment for interdisciplinary learning and networking.
This is the article featuring her talk published by Universidad Complutense at:
La catedrática María Esperanza Román señala que la IA generativa puede empobrecer la creatividad y reforzar intereses comerciales
20 JUL 2026 - 16:29 CET
Lucía Chavida Garrido
La profesora e investigadora María Esperanza Román Mendoza, catedrática de español en la George Mason University, advirtió en el curso “Creatividad, inmersión digital y ELE”, dirigido por María Isabel Hernández Toribio, secretaria académica del Centro Complutense para la Enseñanza del Español, sobre los riesgos que plantea el uso generalizado de la inteligencia artificial (IA) generativa, especialmente en el ámbito educativo, al considerar que estas herramientas producen contenidos “muy homogéneos” y pueden limitar el desarrollo de la creatividad. “Lo que da emoción e interés a una lectura es precisamente lo diferente, y la IA generativa no se basa en lo diferente, sino en lo más probable”, afirmó al respecto.
Durante la intervención centrada en el impacto de la IA en la educación y el lenguaje, Román explicó que estos modelos generan respuestas basadas en “lo más probable”, lo que dificulta la aparición de ideas originales. Asimismo, la experta señaló que, aunque las herramientas de IA son capaces de elaborar textos correctos e incluso ayudar a los estudiantes a obtener buenas calificaciones, estos trabajos suelen carecer de personalidad y originalidad. En este sentido, defendió que el lenguaje no solo responde a reglas gramaticales o semánticas, sino que también refleja la identidad y la creatividad de las personas.
Román también hizo un llamamiento a desarrollar una mirada crítica hacia las grandes empresas tecnológicas que impulsan estas herramientas. A su juicio, las compañías presentan la IA como un simple apoyo para la creatividad, cuando detrás existen importantes intereses económicos y geopolíticos: “hay muchos intereses comerciales detrás de los grandes sistemas de inteligencia artificial”, dijo. En este sentido, explicó la diferencia entre la inteligencia artificial generativa y la predictiva, y señaló que, mientras la primera crea contenido a partir de modelos aprendidos en grandes volúmenes de datos, la segunda está orientada a identificar patrones para realizar predicciones. Según indicó la docente, esta distinción es fundamental para comprender las capacidades y limitaciones de estas tecnologías.
En el ámbito educativo, la catedrática defendió que los estudiantes deben fortalecer primero sus propias capacidades antes de apoyarse en la IA. “Hay que desarrollar primero el músculo y luego ya veremos cómo lo vamos fortaleciendo con la IA generativa”, afirmó, en referencia a la necesidad de aprender a escribir y pensar de forma autónoma. La especialista también alertó de que las grandes tecnológicas utilizan estrategias de acceso gratuito para fidelizar usuarios desde edades tempranas, especialmente en los sistemas educativos, con el objetivo de consolidar el uso de sus plataformas en el futuro. En este contexto, Román instó a reflexionar sobre el papel que desempeñan estas empresas y la dependencia tecnológica que pueden generar.